El día o la noche en que por fin lleguemoshabrá sin duda que quemar las navesasí nadie trendrá riesgo ni tentación de volver...
La luna, desde que tengo memoria la he visto situarse en el mismo lugar, sin mas que hacer que vigilar la llegada del sol, con su tenue luz, que ni siquiera es propia guia durante la noche a quien se aventura a salir mientras ella domina la pequeña porcion de inmensidad que le ha tocado resguardar, pero como todo y todos, solo es una porcion del todo el cual es infinito, pues aunque de buena fe da su luz, solo sirve para iluminar una pequeña parte del camino, al igual que las personas que nos iremos topando durante nuestro camino, terminan siendo inmensamente pequeños en la inmensidad del universo de nuestra propia existencia. Esa misma luz, que ahora ilumina el camino que de nueva cuenta recorro, cuantas veces lo he caminado??, a pesar de los intentos no logro recordarlo, tal vez mi memoria es mala o se esmero en borrar aquellos recuerdos con la esperanza de no volver a recorrer estos senderos, de lo que estoy seguro es que mas de un par de veces este camino he recorrido. Ahora este camino se me hace tan tenebroso, cualquier sombra me hace ponerme a la defensiva como un animal nervioso, tanto nos hemos empeñado en negar la bestialidad que llevamos dentro que hemos olvidado lo que es el instinto, cada ruido me hace pensar en correr y ocultarme hasta la salida del sol, pero se que para esa hora falta mucho, y no quiero perder mas el tiempo.
Con un cadaver a cuestas intento llegar de nuevo a mi cueva, donde podia escuchar el sonido del amanecer y ver como el manto del atardecer cubria la vida que se desarrollaba en la lejania. Es cierto que en esa soledad nadie podia escucharme y en ocasiones podia sentir como si agua helada me rodeara, adormeciendo mis sentidos, y mi percepcion, pero es cierto tambien que al verme rodeado de gente senti aun una mayor soledad esa cueva que ahora con el peso de la muerte en mi espalda me pregunto si hice bien en abandonar, en mis hombros el pesar de la derrota y tal vez de la soledad recorren mi espina hasta conectarse al punto profundo de mi ser donde nacen los sentimientos y me embarga un gran pesar asi como miedo, ese mismo punto estrategico hace caer mis lagrimas por mi rostro, iluminando al reflejar la luz de la luna el camino del oscuro y profundo bosque que debo cruzar para llegar a mi cueva, con el calor de la muerte en mi espalda y el frio de las lagrimas en mis mejillas, intento recordar estos caminos que creo haber caminado antes, solo que con un pesar diferente, puedo ver sombras amenzadora en cada rama de arbol, puedo ver las almas penando de quienes como yo intentaron regresar a su cueva, con la percepcion en sus espaldas, mas fria y sin mas vida que la gris existencia a la cual nos hemos condenado al olvidar las cosas sencillas de la vida. El dolor me hace imposible seguir por momentos, mi instinto me hace seguir a pesar del dolor, la tristeza y el peso que llevo a cuestas, pues es el peso de mi vida que ha muerto en el intento, su rostro aun refleja el gesto con el que vivio y murio en estas ultimas batallas, los ojos cerrados y los dientes apretados, un guerrero ancestral que tal vez se equivoco de epoca, valiente, pero siempre en desventaja, con los ojos cerrado y los dientes apretados en un gesto que le daban mayor ferocidad, pero en el cual mas que nada el sabia y dejaba saber a sus enemigos que su peligrosidad y fuerza radicaba en el no tener nada que perder. En honor y muestra de respeto a este guerrero caido regresare a mi cueva, pues la soledad y la pureza del aire pueden ayudarmen a conservar frescos los restos, y no dejarlo tirado pudriendose en las camara mortuorias de un cubiculo junto a la incandecente luz de su compañera en el viaje eterno, con sus recuerdos y su personalidad guardadas en gavetas en forma de archivos. Como podria dejar que esto pasara y dejar que sus restos se apestaran con el aroma de la rutina, si se empeño en vivir en la anarquia y pelear en la tranquilidad...
estos pensamientos de mi han escapado, no senti en que momento se gestaron y escaparon de mi, pues el peso a cada paso me doblega mas e intento concentrarme en llegar a la lejania de la cueva,pero aun me pregunto acaso con estos pensamientos, estare intentando legitimizar a quien el peso de sus actos, pensamientos y sus palabras me hunden mas en el dolor y el miedo ante la idea de no lograrlo, creo escuchar un tenue intento de respiracion sobre mis hombros susurrando al oido, acaso estare alucinando, o llevo en mis hombros algo lleno de vida que solo se esta burlando de mi??, me parece escucharle preguntarme por que yo tambien cantaba aleluya si no signifcaba nada para mi, le escucho justificarse diciendome: La mediocridad es la más feliz de las máscaras que puede usar un espíritu superior, porque el gran número, es decir, los mediocres, no sospechan que en ello haya engaño; y, sin embargo, por esto es por lo que se sirve de esta arma el espíritu superior: para no irritar, y, en casos no raros, por compasión y bondad me habla del amor:En el amor siempre hay algo de locura, mas en la locura siempre hay algo de razon pues dice que vivio enamorado, pero que los demas le llamaban loco, no se si solo son susurros solo es mi imaginacion o fin el dolor, el cansancio, el calor de la muerte, el frio del pesar, me han vuelto loco??, o sera que realmente llegue a sentir aprecio por este muerto que tengo el deseo que vuelva a respirar y sigua luchando, aun con la derrota garantizada, cada paso me acerca al destino pero lo cierto es que a cada paso el dolor me vuelve loco, la locura del dolor me hace sentirme miserable y en los ultimos pasos la idea de dejar tirada esta carga a la mitad del camino ha dominado mis pensamientos, pero la respiracion se hace mas clara a cada paso que doy, y la tonta esperanza y la infantil ilusion no me permite liberarme de esta carga.El cadaver que llevo sobre mi espalda no es mas que el mio, descanso sobre mis rodillas, el suelo se ha vuelto escarpado y siento los filos de las rocas clavarse en mi piel empujada por el peso de dos cadaveres, pocos pasos me separan de la cueva donde por fin podremos descansar y lamentarnos en paz, la respiracion sobre mis hombros es mas clara, y ahora en mis oidos un susurro puedo escuchar, no se si me alienta a continuar o se burla de mi y pide mi rendicion.De cualquier manera, no somos mas que los restos de lo que intentamos ser...
Los ecos de un blog largamente olvidado
Hace 1 mes

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